ENSEÑANZAS DE LA INDIA AL VIAJERO QUE LA VISITA

Viajar, con actitud de viajero y no de turista consumidor de viajes, siempre es fuente gratificante de conocimiento. Especialmente viajar a países como India que, con su ruido silencioso y su caos ordenado, es un libro abierto, sin tapujos y rebosante de enseñanzas que te inducen a reflexionar.

Reflexionar por ejemplo sobre cómo hay verdades universales e irrefutables como la que afirma que: “ningún ser vivo desea sufrir”.

Es evidente que nadie se levanta por la mañana con el impulso, pensamiento o deseo de pasar un día lleno de sufrimiento. Desde los seres más simples hasta los más complejos como el ser humano, todos anhelamos vivir en un estado de felicidad real, plena y permanente. Que es sin duda alguna el objetivo final de todos los objetivos perseguidos a lo largo de la vida.

Pero no centraremos la reflexión en si es o no posible alcanzar tal estado, análisis que además sería estéril, sino en si está en nuestras manos el acercarnos o alejarnos a dicho objetivo. Y es evidente que sí.

Una evidencia constatable en nuestro vivir diario, pero especialmente experienciable cuando viajas a India y ves cómo sus gentes, incluso ante circunstancias adversas generalizadas, muestran una natural y constante actitud pacífica, de agradecimiento a la vida, de calma, serenidad, respeto, acogimiento, aceptación… Actitudes éstas que claramente generan felicidad, son susceptibles de ser cultivadas y tienen su origen en la capacidad que todos tenemos de: aceptar lo inevitable, luchar por lo posible y discernir entre lo que es y no es evitable.

Inevitable es, entre otras muchas cosas, cambiar el pasado o eludir la enfermedad, la vejez y la muerte. Por más que suframos, luchemos, pataleemos y lloremos, nada puede hacerse por evitar lo inevitable. Pero al mismo tiempo, si deseamos caminar por la senda de la felicidad, debemos trabajar para evitar todos aquellos pensamientos, palabras, sentimientos y actos que, siendo evitables, generen sufrimiento a uno mismo y/o a los demás. Para lo cual previamente se necesita adquirir el conocimiento necesario para discernir entre lo que es y no es posible evitar.

Esta es una de las muchas y grandes lecciones magistrales que todo buen viajero siempre se trae de la India.

Anímate a expresar lo que a ti te ha enseñado la India escribiendo en el recuadro de abajo. Donde pone: Deja una respuesta.

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