MEDITACIÓN 3

“Cuando todo esto pase, lo primero que haré es juntarme con mis seres queridos”. “Cuando acabe esto, saldré a caminar por la calle sin miedo  a rozarme con otras personas”. “Cuando esto termine, pasearé por el parque para respirar aire fresco, sentir el sol en la cara, el olor de la hierba, escuchar el trino de los pájaros…”

Afirmaciones como estas son comúnmente pensadas y sentidas siempre que experimentamos situaciones en las que perdemos elementos esenciales de la vida, como la salud o la libertad, que es lo que nos está ocurriendo en la actualidad con el confinamiento provocado por el covid 19.

Meditando ayer sobre esto, me ha venido a la memoria un cuento indio que es utilizado como vehículo para, una vez diseccionado por el discernimiento, aprender una imprescindible lección para la vida.

Yashin era un campesino del norte de la India que vivía con su familia en una sencilla casa. A pesar de que tenía una buena familia, con salud y llevaba una vida tranquila, no se sentía feliz; pues ansiaba tener una casa más grande y lujosa.

Cada atardecer, al terminar el trabajo, Yashin acudía al templo con su familia para rezar al Señor Shiva y pedirle ayuda para alcanzar su anhelo y acabar así con su aflicción.

Un día, al volver del templo e ir a dormir, tuvo un sueño en el cual su casa era destruida por un rayo; viéndose así obligado a vivir en el corral junto con sus animales. Yashin, en el sueño, corrió al templo para suplicar a Dios que reconstruye la casa. Pero al volver su hogar seguía destruido y, además, sintió que su salud, de repente, había quebrado.

Yashin, sintiéndose muy enfermo, retorno al templo para decir a Dios que no le importaba la casa, pero por favor que le devolviese la salud. Al volver, sin casa y abatido por la enfermedad, comprobó que su familia había desaparecido por la enfermedad de la malaria.

Yashin, con el corazón desgarrado por el dolor, imploró a Dios que le devolviese a su familia. Que no le importaba lo más mínimo ni la casa ni siquiera su salud. Que su vida no tenía sentido sin lo que realmente amaba. En ese mismo instante, envuelto en sudor y lágrimas, Yashin despertó de la pesadilla. Abrió sus ojos. Se miró a sí mismo, a su familia y su casa como nunca antes lo había hecho. Con honda respiración miró al cielo; y, con cara de radiante satisfacción, sintió su corazón colmado de paz y felicidad al constatar que tenía todo lo que realmente le importaba.

Tras acallar la mente mediante la meditación concentrativa y dar paso a la analítica escuchamos a nuestro maestro interior o consciencia discernidora que nos muestra con total claridad lo que en la vida es trigo y lo que es paja. Lo que es realmente facilita la felicidad y lo que, por irrelevante, en absoluto lo hace; incluso puede ser un obstáculo para alcanzarla.

No esperes a perder lo verdaderamente importante para valorarlo; pues, una vez perdido será demasiado tarde. Así que no te dejes atrapar por el aparente dulzor de lo irrelevante y valora lo importante. Esfuérzate en preservarlo, disfrútalo mientras lo tienes y acepta con sonrisa de sincero agradecimiento a la vida cuando ésta te lo arrebate.

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Comentarios 17

  • ¡Una reflexión muy interesante para meditar sobre ella!

  • Es un precioso cuento y reflexión que me recuerda no solo a momentos que nos hemos sentido así en casa, en el sentido de siempre anhelar mas, sino que también coincide mucho con una historia biblica de Job. Aquel que al contrario de Yashin, si tuvo todo, y lo perdió en un sueño sino en la vida real. Esto no lo he leido por casualidad hoy; muchisimas gracias por recordar que todo lo material, es temporal, y lo eterno permanece dentro de nosotros con Dios.

  • A veces hay que perder el norte para descubrir que puedo ir en otras direcciones…
    Un abrazo violeta….

  • ?? Solo cuando perdemos las cosas importantes , nos damos cuenta de la gran pérdida ??

  • Mi reflexión a todo lo que estoy pasando lo resumo en estas palabras «era feliz y no lo sabía». Yo lo que escribo son mis pensamientos agolpados en mi cabeza en este encierro que son muchísimos. Y voy a la segunda meditación «parecer no es ser» y eso es lo que está pasando, nos parecía que éramos lo más y ha resultado que no somos nada en este mundo complejo. La vida es un prestidigitador que con su magia nos encubre la verdad.

    » la vida es un paréntesis entre dos nadas…. Mario Benedetti.

    Un abrazo.

  • En éstos días nos damos cuenta que hemos podido vivir sin cosas que parecían imprescindibles hace dos meses, peluquerías, ropa, bares, etc… y lo que verdaderamente hemos echado en falta han sido la familia, amigos, paseos por la naturaleza, el aire, el sol y muchos la salud.
    Así que disfrutemos en cada momento de lo que tenemos sin pensar en lo que podría tener ya que no sabemos que puede pasar y lo importante es estar satisfecho con la vida que llevas en el momento presente.
    Cuidaros y un fuerte abrazo

  • Qué vamos a cambiar en nuestra vida gracias al aprendizaje de esta situación? En mi opinión, esa es la clave. Compartimos las reflexiones, las comentamos en una llamada de teléfono, en el trabajo, con los amigos, pero… lo recordaremos cuando estemos insatisfechos por querer más y más? El equilibrio de disfrutar de las comodidades y ventajas para nuestra salud y desarrollo físico y mental, sin olvidar que lo que nos hace ricos son las virtudes que trabajamos a diario y compartimos con nuestros seres queridos. Felicidad para todos.

  • Agradece la gota que colmó el vaso: es la semilla del cambio que estabas pidiendo (de @rincondeltibet).
    .
    A veces nos tiene que ocurrir algo que nos sacuda, que nos mueva de nuestra zona de confort, para darnos cuenta de cómo vivimos.
    .
    Quién soy? Cuál es mi cometido? Cómo vivo diariamente? Qué valoro más en la vida? Soy feliz y procuro hacer felices a los demás?
    .
    Gratitud y compasión. Serenidad y sosiego. Aceptación y contento.

  • Mi reflexión pasa por establecer prioridades para la vida. Para el día a día. Espirituales y materiales. Por qué no? Que es importante para mi? Cuales son mis necesidades básicas? Y de aquí… de que puedo prescindir? Hacer incluso un listado de prioridades y revisarlo con frecuencia. Posiblemente veamos que van cambiando.
    Violeta y José gracias por vuestro trabajo y esfuerzo. Muy interesante

    Buen día

  • Suscribo todo lo anterior! Me ha hecho Feliz!!!
    Saboreemos cada día lo que nos rodea y demos Gracias por haberlo tenido cuando lo perdamos!!
    En honor a ello, doy Gracias por los Padres que he disfrutado y que siguen siendo fuente de inspiración para mi y para mis hijas!!!
    Namasté!!

  • Suscribo todo lo dicho!
    Acordémonos de ello cada día del resto de nuestra vida!!!
    Saboreemos cada día de lo que nos rodea y demos gracias por haberlo tenido cuando lo perdamos!
    En honor a ello, doy Gracias por los Padres que he he tenido: ¡¡¡Qué Afortunada!!!
    Namasté !!

  • En esta especie de encerramiento que nos ha traído este virus, esa paja mala se ha difuminado dejando ver el trigo limpio. El espejo en que nos miramos para poder gustar a los que menos nos importan, por que los que nos importan y a los que importamos no nos va a mirar de arriba a bajo, nos mirarán a los ojos, y estos solo quieren nuestro cariño y atención, se detuvo el tiempo para que aprendamos, esta es la mejor lección…un abrazo….. debajo de mi balcón tengo un arbol con un nido de jilgueros que me llena de alegría con sus idas y venidas y sus trinos

  • Efectivamente yo como muchas personas (lo que no me disculpa) siempre anhelamos tener más y más comodidades y no disfrutamos de lo que tenemos unos hijos sanos una casa donde vivir una pareja con quién compartir, cuando llegan este tipo de llamémoslo desgracias como el COVID-19 y perdemos nuestra libertad es cuando nos damos cuenta que la teníamos y no sabíamos disfrutar de ella porque estábamos demasiado ocupados en lo que según nosotros necesitábamos ,más bienes materiales todo eso pasa y espero que me sirva de lección a un segundo plano porque no hay nada que desee más que ser libre y poder disfrutar de mis hijos de mi nieta de mis amigos en fin de lo verdaderamente importante

  • Estamos a punto de comenzar a recuperar todo aquello que habíamos perdido y si lo perdimos con tanta facilidad, con tanta rapidez no será que quizá no era nuestro? Era, estaba, se nos daba pero era de nuestra propiedad?
    Cuántas cosas podía perder Yashin que ni se imaginaba cuando comenzó por perder la casa?
    Hemos comprado las casas, nos hemos esforzado por tener un trabajo, todo lo hemos hecho nosotros pero de lo que realmente somos dueños es de nuestro esfuerzo mientras lo hacemos, el resultado es siempre incierto: la casa ahí está hasta que se derrumba o la perdemos, el trabajo es nuestro hasta que se cierra la empresa o nos despiden.
    Incluso la vida de nuestros seres queridos, que son seres queridos pero no nuestros, y la nuestra propia, son cosas finitas, como todos sabemos. Pero vivimos como si no lo supiéramos.
    Yashin despertó de un sueño y vio que lo que tenía era todo lo que necesitaba, dejó de anhelar una casa mejor y supo que algún día también perdería la que tenía ahora y entonces también sería bastante.
    ¿Podríamos seguir mirando todo aquello que podemos perder o que voluntariamente podemos dejar y que no es imprescindible para nuestra vida y que ahora mismo nos está cargando de compromisos, responsabilidades y obligaciones y ser capaces de verlo de otra manera?
    Otra mirada, de desapropiación esta vez, confiere a lo que tenemos otro significado, otro valor. Es justamente esa perspectiva la que comienza a quitar peso a las obligaciones, culpa a los actos y va permitiendo que se abra paso aquello que no perdemos, lo que va a seguir estando cuando todo se pierda, se acabe, se vaya.
    Feliz vuelta a la calle, compañeros de vida.

  • Somos así de inconscientes . La vida nos tiene que traer situaciones extremas para apreciar lo que nos rodea y valorar adecuadamente lo que tenemos . Esta situación ha sido y es una gran oportunidad para parar un poco y VER todos esos aspectos. Pero somos inconformistas por naturaleza. Ojalá que cuando esta época pase seamos capaces de mantener esta nueva forma de VER y ESCUCHAR. Gracias por la meditación. Súper oportuna. Un fuerte abrazo

  • Me parece una reflexión intesante. A pesar de la situación, este tiempo de confinamiento es para mí una oportunidad para descansar, cuidar mi salud física y mental desde la tranquilidad y la serenidad de ralentizar mi tiempo, dedicarme más a mi, disfrutar de un buen libro, escuchar música, pasar más tiempo con mi madre ya, muy mayor, en definitiva saborear como nunca el aquí y ahora.

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